En el Coaching Ontológico no es lo mismo soñar que visionar, porque se trata de dos palabras que nos distinguen de forma muy diferente la realidad que observamos.

Existen unas determinadas palabras que nos ayudan a mirar nuestra vida pero con diferentes puntos de vista, y con diferentes matices. Por ejemplo, no vivo una situación determinada igual si dicha situación la califico de problema que si digo que me enfrento a un reto, no es lo mismo asumir algo por obligación que por compromiso, no es lo mismo aceptar que tolerar, etc…

Reflexionando sobre estas diferencias podemos afrontar la realidad con otras actitudes más eficaces. A estas palabras las llamamos distinciones.

El Coaching siempre ayuda a las personas a buscar nuevas formas de observar y ampliar la mirada para encontrar nuevas opciones o alternativas que antes no veía. Para ello utilizamos las distinciones, palabras que nos cambian la forma de ver una realidad, como herramientas que favorecen el cambio de perspectiva.

A lo largo de los programas que vamos a tener en esta temporada utilizaremos en más de una ocasión estas distinciones para explicar cómo podemos desarrollarnos cada día más y mejor en nuestro entorno profesional.

 Un sueño es aquello que queremos conseguir y fantaseamos con las ideas que nos vienen a la cabeza acerca de ello. Podemos tener muchos ejemplos: mi sueño es hacerme millonaria, mi sueño es no tener jefes, mi sueño es tener valor para decir lo que pienso, mi sueño es vivir en el campo, mi sueño es cambiar de trabajo, mi sueño es ligar con aquella persona, tener hijos, etc. Soñar es muy placentero pero no nos compromete a nada. No tiene coste pero tampoco beneficio.

 La visión es nuestro sueño puesto en acción. Cuando tenemos una visión clara sentimos la fuerza que nos impulsa para hacer aquello que queremos conseguir. Nos vamos a comprometer con alcanzar lo que soñamos. Si quiero cambiar de trabajo y tengo esa visión, empezare a dar los pasos para poderlo hacer, buscare ofertas de trabajo, hablare con mis conocidos para ver si me pueden ayudar, calculare el coste de esta decisión para ver su viabilidad en el corto, medio o largo plazo, en resumen me moveré y comenzaré de formar más o menos organizada un plan para la acción. Daré pasos reales y concretos, no me quedo sentada o tumbada imaginando como lo voy hacer. Empiezo a hacerlo. Sin escusas, ni quejas.

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