“La realidad no existe como la entendemos o como la vemos. Hay tantas realidades como personas, porque cada individuo ve el mundo a través de sus propias gafas”

La realidad no existe como tal como creemos verla, ya que hay tantas realidades como personas. El motivo es que cada individuo ve el mundo a través de sus propias creencias personales, sus valores, su cultura y sus experiencias previas, que son las lentes que nos condicionan a la hora de percibir una realidad, o dicho de otra forma, las gafas particulares que permiten a cada ser humano ver y entender la realidad. De aquí que cada persona tenga unos gustos y preferencias distintas, y lo que es bueno para ti, para mi puede ser lo peor. Es cuestión de juicios u opiniones, una distinción muy importante en Coaching Ontológico.

Calor o frio es un ejemplo de cómo hablamos en muchas ocasiones a través de juicios, porque cada uno de nosotros percibimos la realidad de la temperatura de una forma diferente. ¿Cuál sería el hecho con respecto a la temperatura? Lo que marque el termómetro. Por ejemplo 21 grados. Esto es un hecho, no un juicio. Lo mismo podríamos decir con grande o pequeño, mucho o poco, etc…La misma realidad cada uno la percibe de una forma y le asigna un juicio diferente porque cada persona tiene unas gafas o dicho de otra forma unos estándares diferentes.

Los juicios pueden ser el origen de muchos males, y en el trabajo se concentran muchos de ellos. Las personas somos seres que enjuiciamos constantemente. Ante cualquier situación lanzamos infinidad de juicios en nuestra cabeza y muchos de ellos los verbalizamos, por ejemplo: Maria es eficiente, la calidad de los productos que vende Pedro es pésima, Carlos sabe mucho de informática… Pero lo grabe es que confundimos en la mayoría de las ocasiones estas frases con frases del estilo: Maria es venezolana, Pedro tiene 30 años, o Carlos tiene dos hijos, dándole, sin darnos cuenta, la misma validez a unas frases como a las otras, cuando la primeras son todas juicios, y la segundas son hechos.

Hay unos aspectos importantes a tener en cuenta con respecto a los juicios:

  1. Los juicios que emitimos nos abren o nos cierran posibilidades constantemente, es decir nos influirán mucho en las acciones que podamos hacer después de decir u escuchar un juicio. Por ejemplo si digo u escucho que “Carlos no es de fiar” a partir de ese momento la confianza con Carlos está rota o a punto de romperse, si yo no confío en Carlos no le pediré que participe conmigo en mi equipo, o evitaré darle alguna responsabilidad. Con ese juicio sobre Carlos se han cerrado casi todas las posibilidades de trabajar bien con él.
  1. Los juicios condicionan nuestro futuro. Los juicios que emitimos siempre vienen de nuestro pasado o nuestro presente, pero condicionan absolutamente nuestro futuro.
  1. Los juicios no son ni verdaderos ni falsos, son fundados o infundados.

 El lenguaje, que no es nada inocente, y por ello debemos ser conscientes de esta importante distinción cuando expresamos nuestra forma de ver nuestra realidad.

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